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  • Foto del escritorPaco Velasco

LA ESTÉTICA NO COMPENSA LA FALTA DE ÉTICA

HUELVA, 16 DE ABRIL 2024.

Los pintureros periodistillas de cámara del rey Pedro andan disparando. Ellos viven de la corrupción del gobierno de Sánchez. Están alertas si perciben el menor atisbo de impedir su continuidad en la mangancia. El caso de Begoña Gómez, esposa y señora del presidente, es una cumbre de la polución política que invade la atmósfera del país. No cabe estética, Garea. Sí lo que cantaba Cecilia: “Dama que hace lo que le viene en gana (…). Mujer por un vividor”.


Manuel Jiménez de Parga dejó escrito este brevísimo exordio: “La corrupción política es, ante todo, un asunto de ética social”. La autopista de la corrupción escapa de los severos límites del código penal. Se entiende. El 99% de la clase de los elegidos está pringada. El soborno y la extorsión son delitos inherentes a prófugos como Puigdemont, tesoreros como Bárcenas, chulitos besucones en versión Rubiales o madres, esposas y conseguidoras en la elitista línea Gómez.


NOTA. Las amistades peligrosas constituyen anuncios maternos. El fraude, la especulación, la información privilegiada, la mano blanca en la oscura bolsa de fondos públicos y un largo etcétera son tipos delictivos. Y ello porque se transgreden normas, porque se benefician de la condición de funcionarios públicos y porque el lucro abraza al individuo privado o a la banda donde se cobija. Sí. Lo de Begoña es tan corrupto que obstruye el paso a la estética…


…Y COROLARIO. Trabaje con limpieza, Begoña. El trabajo no es una maldición bíblica. En su capacidad productiva, que no en la reproductiva ni casamentera, hallará lo que Calvino glosaba como contribución a la obra divina.


RECORDATORIO. Ya se acabó la concepción renacentista de que el arte estaba dirigido a los sentidos. El arte se aposenta también en la idea.

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