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  • Foto del escritorREDACCIÓN

A VUELTAS CON LA AMNESIA

HUELVA, 15 DE MAYO 2024.

Ni cito la amnistía. La mayoría mercantil del Congreso impone una ley contra la memoria del delito. Se fuerza a la ciudadanía a olvidar el crimen y a perdonar a su autor. Contrariamente a San Agustín: “Perdona la iniquidad, pero no tengas por inocente al malvado”. La “merde” de ley de amnistía aprobada por la Cámara Baja rastrera de las Cortes constituye un ejemplo de lapidación del Derecho. Y es una “merde” porque el propio Senado veta su bastardo contenido.


 La ley “enmerdée” es consecuencia de un acto político de un gobierno dictatorial experto en arcaicas simonías clericales. Es un indulto general en el contenido, mas singular en cuanto beneficia a un grupúsculo de sediciosos y malversadores de dinero público. Nada cabe aducir sobre ideología. Todo se ciñe a una transacción comercial entre guripas. Qué importa a un ladrón la desigualdad o la discriminación si el provecho es brutal. ¿Incluso el terrorismo? Por supuesto.


NOTA. El argentino Juan Gelman no se ha pronunciado sobre la amnistía a los delincuentes golpistas. Sí lo hizo, con acierto, sobre los delitos del franquismo. Su proclama tiene validez hoy. El sanchismo despótico encubre los crímenes del 1 de octubre, invisibiliza a los perjudicados, no reconoce a las víctimas del terror de “Tsunami”, homenajea a los verdugos y expande un cobertor de desmemoria. Si nos privan de derechos humanos, qué “merde” de futuro nos aguarda…


…Y COROLARIO. Sólo la Constitución de 1978 nos ampara. Fuera de ella, no hay reconciliación. Sí, violencia brutal. La amnistía preconstitucional significó concordia. La de 2024, intransigencia y regresión.


RECORDATORIO. Una ley anticonstitucional no justifica el olvido. Ni el pueblo se silencia con esta ley de ignominia.

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