EL DELITO DE ENCUBRIR
- Paco Velasco

- hace 12 horas
- 2 Min. de lectura
HUELVA, 18 DE FEBRERO DE 2026
La presunción de inocencia por delante. Que Sánchez haya ordenado desaparecer pruebas de Adamuz, una felonía más. Me baso en los datos de los investigadores y en el relato del investigado. Los primeros apuntan a gravísimos errores técnicos y al pésimo mantenimiento. El segundo señala a la parentela del PP como responsable. No cabe accidente cuando su resultado era obvio. La corrupción es una praxis en el sanchismo. Amaños y putas, su propia esencia.

La prensa independiente -nada que ver con El País, Público, RTVE-, ha publicado que la mitad de los trenes auscultadores estaban averiados. Renfe los ha escondido. Me malicio que un montón de pruebas más han sido eliminadas. Quien oculta, mucho teme. El código penal define el encubrimiento como acciones y omisiones que impiden el trabajo de los jueces para investigar un delito o identificar a sus autores. ¿Jueces que encubren? Algunos habrá.
NOTA. La cúpula de Renfe es reaccionaria porque toda ella bien vive y mejor come de los dinerales hurtados al erario. ¿Cómo? Inflando contratos, empleando amantes, trocando materiales de calidad por otros reciclados. Un informe fantasma es mejor para Puente que un reporte deficiente. La corrupción acumula tanta sangre y pus en el vientre del gobierno que sólo puede diagnosticarse peritonitis. La inflamación es tal que la parte infectada o se elimina o te mata…
…Y COROLARIO. ¿Dónde has escondido, Puente, los auscultadores? El delito de ocultación de pruebas puede incrementar el número de asesinados. A Sánchez le dará igual. A mí, me estremece.
RECORDATORIO. En 2004 sufrimos en Atocha el ataque terrorista más doloroso de la historia democrática de España. Ojalá que de Adamuz no podamos inferir la existencia de terrorismo de Estado. Entre Sevilla y Madrid
POST SCRIPTUM. Reabierta la línea del AVE entre Sevilla y Madrid, ni alta velocidad ni seguridad bastante. Con Puente, todo es susceptible de empeorar.









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