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HILOS DE ESPERANZA

  • Foto del escritor: Pedro Rodríguez
    Pedro Rodríguez
  • hace 8 horas
  • 2 min de lectura

HUELVA, 8 DE JUNIO DE 2026

Ayer pasé varias horas pegado al televisor. No era un día cualquiera.

La visita de León XIV a España merecía ser seguida sin perder detalle.

Desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la tarde, las imágenes fueron dejando momentos que quedarán en la memoria colectiva.

Confieso que no pude resistirme y mientras veía la retransmisión hacía fotos de la pantalla con aquellos instantes que me parecían más significativos.

Muchas de ellas las compartí aquí para quienes no pudieron seguir el acontecimiento en directo.

La jornada comenzó con la gran misa celebrada en Cibeles.

Un millón y medio de personas acompañaron al Pontífice en un ambiente impresionante de fe y entusiasmo.

Por la tarde llegó el encuentro en el Palacio de Deportes de Madrid.

Doce mil personas reunidas en torno a una idea sencilla y poderosa: construir puentes entre los distintos ámbitos de la sociedad.

Política, economía, cultura, educación, empresa, deporte, arte y sociedad civil.

Fue un acto brillante. Las intervenciones estuvieron llenas de contenido, sensibilidad y esperanza.

LA IGLESIA HA SIDO EL MAYOR PRODUCTOR DE ARTE DE LA HISTORIA

Y el discurso final del Papa dejó una frase destinada a permanecer. Dijo León XIV:

“Os invito a ser hilos nuevos para tejer redes que armonicen todos los ámbitos de la vida”.

Una invitación oportuna. Por vivir tiempos donde abundan las divisiones y escasean los puentes.

Tejer redes. Unir. Escuchar. Comprender. Construir. Eso fue, en el fondo, el mensaje de la jornada.

Y en ese gran encuentro Andalucía tuvo un protagonismo especial.

Antonio Banderas emocionó al auditorio con una intervención profunda y serena.

Recordó que la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la historia de la humanidad. Y habló de Jesucristo como la figura más representada en todas las artes.

Sus palabras fueron recibidas con una larga ovación (imagen)

También brilló Carolina Marín. Nuestra niña de oro.

La campeona nacida en la barriada de Santa Marta ( Huelva), quien conquistó el mundo con una raqueta y una voluntad de hierro.

Con sencillez y autenticidad llegó al corazón del Papa.

Y tuvo el bonito detalle de regalarle una raqueta de bádminton, provocando una sonrisa cómplice del Pontífice (imagen).

La tercera gran embajadora andaluza fue Sara Baras. Su homenaje a Paco de Lucía levantó al público de sus asientos.

Arte puro. Flamenco universal. Andalucía convertida en emoción (imagen).

Mientras observaba las tres imágenes pensé, una vez más, que sin Andalucía no se entendería España.

Ayer, en Madrid, ante la mirada de León XIV, (imagen) tres andaluces universales iluminaron el escenario desde el cine, el deporte y el arte.

Y, quizás, esa sea también una forma de tejer redes.

Hilos nuevos que unen culturas, generaciones y corazones.

Hilos para el futuro. Hilos de esperanza.

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