INVASIÓN DE CEUTA
- Paco Velasco

- hace 4 horas
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HUELVA, 22 DE AGOSTO DE 2026

Lo diga el Código Penal o la Carta de las Naciones Unidas, los ochenta mil seres humanos que penetraron, porque les dio la gana, en territorio español son invasores, estén pertrechados con armas de guerra o ellos mismos se consideren kamikazes. El viento divino del dictador sultán de Marruecos, déspota al gusto del antipatriota Sánchez, más peligroso que el salvadoreño Bukele, ha traído a España contingentes militares, terroristas o delincuentes, con ilícito fin.
Las leyes exigen para que la invasión se revista de propiedad penal la presencia de gente armada. Pues muy bien: habrá que cambiar las leyes para que el concepto de guerra híbrida adquiera su verdadera naturaleza criminal. Lo de Ceuta no es una simple escaramuza, como sostienen 61 periodistas vainas al servicio de imperios mediáticos sostenidos con dinero público. Y aunque se trate de un acto opresivo originado por Marruecos, hay que admitir la mayor: invadir.
NOTA. Puestos a tragar eufemismos conservadores de los progresistas de izquierda infame, aceptaré la rebelión, el conato de guerra civil o el democidio, al igual que uno se come la idea del poderoso de que el pulpo es animal de compañía. Sánchez es un pulpo sin receta que sirve de mascota a Mohamed VI. El espíritu de nuestra democracia pereció desde que el marido de Begoña llegó a la presidencia. No pereció por accidente. Fue saboteado por diseño propio…
…Y COROLARIO. Dos premisas. Mayor, Urge a Marruecos arrebatarnos Ceuta. Menor, nuestro Gobierno simula que el asalto es una simple migración. Conclusión cartesiana del silogismo: Mohamed, ladrón; Sánchez, traidor.
RECORDATORIO. León XIV, sobre la invasión a Ceuta, da muestras de insolidaridad con España cuando asevera que pide a Dios “que se encuentren soluciones de paz”. ¿De paz? Entonces, santidad, ¿hay guerra y no la condena?
POST SCRIPTUM. The New York Times: “La policía marroquí alentó la marcha hacia Ceuta”. O sea, ladrona. Y digo: “la ministra de defensa de Sánchez no se enteró de la estratagema bélica”. Es decir, traidora ella, felón él.


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