¿Y PODEMOS RESUCITÓ?
- Pablo Gea

- 22 dic 2025
- 2 Min. de lectura
HUELVA, 22 DE DICIEMBRE DE 2025
Si Podemos hubiese seguido siendo socio de Pedro Sánchez, habrían callado como hace ahora Sumar por mantener sus puestos en el Ejecutivo
Hablamos de la enésima confluencia. Pero es obvio que estos siete escaños para la izquierda a la izquierda del PSOE constituyen una victoria.

Recordemos que en 2023 Vox sacó cinco, y que Podemos junto con Izquierda Unida obtuvo cuatro. No es un mal resultado para los que hasta hace poco eran el escudo y la espada del Partido Socialista. La estrategia de Podemos para destruir a Sumar y recapitalizar el espacio a la izquierda del PSOE parece haber dado sus frutos en Extremadura. No les quedaba otra, en realidad.
En cualquier caso, es menester recordar que la ‘oposición light’ de Podemos al gobierno de Pedro Sánchez no es más que una táctica para marcar perfil propio cuando todos esos votos que en su día fueron para Yolanda Díaz se vean en la tesitura de volver al redil anta la catarata de escándalos de ‘La Familia’. Quiere esto decir que sí, que hablamos de puro tacticismo. Si Podemos hubiese seguido siendo socio de Pedro Sánchez, habrían callado como hace ahora Sumar por mantener sus puestos en el Ejecutivo.
Lo tuviesen en cuenta o no los extremeños que les han entregado su confianza, lo que sí que está claro es que la debacle histórica del PSOE en el que hasta no hace mucho era uno de sus feudos, certifica igualmente la fecha de caducidad de esa estrategia del PSOE de Pedro Sánchez que pasaba por asumir el programa del Podemos para reducirles a la insignificancia. Puede que Pablo Iglesias -no lo duden, sigue mandando él- haya tenido que aprender a regañadientes algo del ‘Manual de resistencia’. Ahora Sánchez se enfrenta no sólo a la posible deserción de sus socios de investidura (Junts y el PNV), sino a una evidente revitalización del espacio político por su izquierda que ni la inyección de prestigio institucional a Yolanda Díaz conseguirá evitar.
A fin de cuentas, todos esos que han amparado las políticas de discriminación a favor de la mujer tendrán que mantener algún mínimo de coherencia interna a nivel moral ante la evidencia de la protección de auténticos agresores sexuales y puteros dentro de las filas del PSOE. Incluso, aunque ignoraran las andanzas de Monedero, Errejón y hasta del mismo Pablo Iglesias. Sí. El mismo que dijo que azotaría a Mariló Montero hasta que sangrase.
Las próximas citas electorales muy probablemente confirmarán esta tendencia, acelerando dentro de las filas socialistas la transición hacia el post-sanchismo, incluso aunque ahora mismo no se vislumbre una oposición interna digna de tal nombre. En cualquier caso, no hay que olvidar que estos diez escaños extremeños de menos son muchas familias sin alimentar. Y que, más allá de las lealtades políticas, están el bolsillo y el frigorífico. En Podemos esto lo saben. Y, si juegan bien sus cartas, pueden conseguir que la sangría del PSOE sea mucho más traumática de lo que por sí misma será.









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